Esta noche, calificar de tarde el momento en que nuestros niños se ponían a calentar para el partido sería un eufemismo absurdo, hemos asistido a un acontecimiento cultural de primera magnitud en el patio de la escuela.
Las orquestas de los prebenjamins del Ramon Llull y del AEE Regina Carmeli nos han ofrecido una velada musical de mucha intensidad. A pesar de que las circunstancias térmicas no han sido favorables, el frío y el retraso provocado por el partido anterior han "congelado" los ánimos del público de forma considerable, hurtándonos del placer de participar en el jolgorio vocinglero de otras ocasiones.
1er movimiento Un 0-5 de resonancias culés en Do mayor. El recital se ha abierto con este movimiento enérgico, en ocasiones algo atropellado pero bien sostenido por el vigor de los metales que han defendido con rigor el escaso acierto en los tiros, los RLL han alzado las voces en unos solos potentes que el azar han impedido que culminaran en canastas. Una entrada armoniosa y un triple en "stacatto" han mostrado el potencial de algunos de los solistas de los de Rubí. Final intenso para este entrante del concierto.
2do movimiento Ese 2 a 10 glorioso en Re sostenido. El director de la orquesta ha aliviado un tanto la batuta y ha permitido una interpretación más libre, los intérpretes lo han entendido como una invitación a la improvisación y a modo del Free Jazz más rabioso el descontrol (aparente y generoso) se ha instalado en la tarima de los músicos. La pieza nos ha deleitado con algunos momentos gloriosos por parte de los solistas del Regina y con el Do de pecho del Llull que ha culminado un pasaje con acierto. El silencio repentino del final ha sorprendido a los violines de la orquesta local que aún estaban esparcidos por doquier.
3er movimiento. El 3 a 8 wagneriano con aires de paseo militar. La vuelta de la formación "ordenada" del Llull no ha impedido a los tenores "reginos" proseguir con la exhibición de su sapiencia, aquí y allá se multiplicaban las ráfagas acertadas y tan solo un momento cumbre en el bando local ha calentado al público que a estas horas ya se hermanaba con los pingüinos debido al clima. Belleza continua en el esfuerzo de los integrantes de ambas formaciones, ritmo y cadencia juvenil.
El entreacto que divide el concierto se saldaba con unos guarismos de 5 a 23 que plasmaban sin ninguna duda el poderío veterano de los visitantes. La mirada sobre los grupos permitía seguir viendo sonrisas e ilusión en nuestros enanos y la noche prometía ofrecer una segunda dosis de magia renovada.
4to movimiento. Di 4 a 8 o hermoso requiem en re menor. El grupo menos ordenado de los "llulles" acomete este movimiento con la armonía del caos, todos los instrumentos se conjuran para sonar sin límite y en aparente desorden, todos suenan y cada uno se afana, la respuesta del Regina es proseguir en su labor colorista de poner el sonido bien alto, una, dos, tres y cuatro veces elevan la música acertando sin descanso. Se vislumbra un próximo movimiento de supremacía registrada y no aparecen signos de preocupación en los músicos, ellos siguen tocando con la fe de los convencidos.
5to movimiento. Al 5 a 10 en Sol mayor ausente. Este movimiento es quizás el más hermoso del concierto. Se inicia con el desconcierto de un intento local por hacer un solo en territorio ajeno y circula por una senda de enérgicos momentos de brillantez, unos y otros culminan con soltura y el tiempo parece detenerse sin rubor. Es tiempo de recuperar sensaciones que se están difuminando con el paso de los partidos, ya parece normal ser feliz viendo a nuestros niños siendo dichosos tras una pelota, pero sigue siendo extraordinario, sigue produciéndose la magia, sigue sonando a música del edén.
6to movimiento. La giga final de 1 a 5 en fa menor. Cual eco que retorna un bello sonido en el paraje más hermoso, esta pieza final nos captura en goce, olvidados el frío y el cansancio por parte de todos, las orquestas elevan el ritmo y nos deleitan sin mesura, carreras ilusionadas en pos del sonido perfecto: la bola atravesando el aro entre los vítores.
Y el concierto se acaba, la realidad manda y el tiempo es escaso, aplausos que duelen en las frías manos y se deja para otra ocasión el ir a tomar algo en el postpartido, es tarde y los músicos reflejan en sus rostros, además de la excitación gestada y la alegría del partido, también el cansancio de un viernes que se ha alargado. Qué bonita es la música en directo!!
Gracias músicos por hacerla posible.
PD. Damos la bienvenida a la orquesta a la nueva interprete, ha mostrado una maravillosa actitud y unas maneras prometedoras.
PD2. Esperamos recuperar a los solistas lesionados.
PD 3. Ah, por cierto, los guarismo finales registran un 15-46, no me digáis que no es bonito ;-)
PD 3. Ah, por cierto, los guarismo finales registran un 15-46, no me digáis que no es bonito ;-)
3 comentaris:
Normalment quan a un li agrada el que veu o el que sent, acaba amb un BRAVO!!!...
Doncs això Bravo!!!
Tens tota la raó. Bravísimo!!!!
Bravísimo es poc!
Quina crónica.Boca oberta i mans al cor.
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